jueves, octubre 30, 2008

Semana mediática para el blog de los alfajores

Nos volvemos a encontrar amigos alfajómanos, pero esta vez no tengo una review. Al parecer bastante más gente de la que yo pensaba esta conociendo este blog, y sin duda este fue el mes más mediático que tuvo el mismo. Por un lado está la nota que escribí para la revista Joy que pueden ver un par de posts atrás, luego un primo hermano mío me cuenta que el peridiodista deportivo Gastón Recondo habló de este blog en el canal T y C Sports. Y como si esto no fuera poco en esta misma semana me hicieron dos notas en radios. Realmente de no creer.
El miércoles 29 salí al aire en el programa "Banda Ancha" de Gerardo Rozin por radio Mega 98.3 y tuvimos una discusión alfajómana. Rozín es un típico alfajómano de vieja escuela que defiende los más rústicos y tradicionales mientras que yo defiendo los alfajores de mayor calidad en su elaboración. Más allá de estas diferencias todo fue en un tono de joda y la nota fue muy divertida, más allá de que los oyentes del programa siguen proclamando la victoria del periodista, pero yo estoy tranquilo porque sé que mis lectores entienden mis razones.

La otra nota fue hecha el lunes 27 para el programa "Good Life" que se emite por radio FishertonCNN de Rosario en la provincia de Santa Fé. Es una nota más distendida donde cuento un poco como surgió la idea del blog y hablo acerca de mis preferencias a la hora de comer un alfajor. Quiero agradecerles nuevamente a todos los que visitan este espacio y lo recomiendan, realmente sepan que me hacen feliz. Espero que disfruten las notas y comenten, y como siempre los espero la semana que viene con alguna review o algo por el estilo. Es lo que hay, che.



Nota con Gerardo Rozin



Nota radio de Rosario

viernes, octubre 24, 2008

Alfajor de Maicena "Martin de Ridder"

Nuestra modelo Josefina no se resiste a Martin de Ridder. Nótese el teclado con las teclas en rojo, un primor.
Buenas alfajómanos, quiero decirles que la idea de algunos que pidieron un buscador es genial. Lamentablemente mis conocimientos de HTML son paupérrimos, por lo que sé que si lo incluyo no quedaría muy bien y no sería práctico. Si alguno se anima y me da una mano hachetemeleística lo sabré agradecer (quizás con alfajores).

Edito: gracias a Krocita ya puse un buscador al costado de la página, espero lo usen!

Por suerte tengo mucha gente que continuamente colabora con mi blog cuando las ideas se van al tacho. Entre ellas una de las más conspicuas alfajómanas de este continente, la señorita Josefina. Ella me viene recomendando hace un largo rato que pruebe un alfajor de maicena que según su visión supera todo lo conocido: es artesanal y tiene el sanisidrense nombre de "Martin de Ridder", tipo que ná, ¿viste?. Me imagino un rugbier bajando de su BMW con ese nombre.
Ayer ni bien salí de un recinto de cine ubicado en Recoleta, me dispuse a buscar dicho espécimen en una estación de servicio específica que Josefina me aseguró que los encontraría. Esto fue así debido a que todos mis intentos por encontrar alguno en la zona en la que vivo fueron infructuosos, así que fui directo a dicho lugar. Busqué un rato dentro del kiosko de la estación, sólo por el orgullo de encontrarlo yo y para no pasar la vergüenza de que el muchacho que atiende me mire y me diga "acá" con cara y tono de decir "¿no los ves pedazo de pelotudo?". No digo que siempre lo hagan, pero suelo tener la sensación todo el tiempo que a mí me pasa cuando hago ese tipo de preguntas.
Es así como conseguí dos ejemplares de un mismo tenor (o soprano, no sé un corno de opera) .Como ya dije anteriormente a la hora de comer un alfajor de maicena hay que tener en cuenta que los mejores del mundo son los que hace mi vieja, es un hecho científico y comprobado por toda mi familia. Todos los que vengan luego estarán por abajo así que tengan ese dato en cuenta. Pasaré por alto la cuestión del packaging ya que al ser producto artesanal estas cuestiones no importan demasiado. Solo para decir algo es que el mismo es semitransparente por lo que ya podemos saber con que nos encontraremos al menos visualmente.
Lo primero que llama la atención a la vista es que son más chatos y a la vez más anchos que los alfajores de maicena tradicionales, con un tamaño más cercano a los típicos alfajores simples que comemos día a día. Las tapas son de un amarillo claro, mientras que la capa de dulce de leche se nota de forma pareja y abundante en medio de ambas. Al morder nos encontramos con la primer sorpresa: las galletitas no sólo son sumamente suaves sino que además no generan esas excesivas y molestas migas que suelen desplegar los alfajores de maicena típicos. El sabor de las galletas es ligeramente dulce y no invasivo, conjugándose de forma armoniosa con la verdadera estrella de la función: el dulce de leche.
El dulce invade nuestro paladar de una manera efectiva y sin concesiones. Es de una consistencia sumamente cremosa, con lo cual no tenemos chances de manchar nuestros dedos y se deshace de forma casi imperceptible en nuestra lengua. Posee una dulzura justa y un ligero toque de sabor vainilla que nos fuerza y nos lleva a morder otra vez para que el incontenible sabor nos ataque en pequeñas pulsaciones. Al morder nuevamente confirmamos lo que la primera mordida nos dijo: este alfajor es increible.
Debo agregar que pasa tranquilamente lo que denomino "la prueba seca", es decir que un buen alfajor de maicena puede ser consumido sin la ayuda de ningún líquido para ser disfrutado. Sabemos que la extrema sequedad de algunos ejemplares hace que los mismos nos queden atrapados en la garganta causando algo similar a una asfixia y si no los pasan un vaso de agua o un litro de kerosene podemos morir en la experiencia. No pasa esto con los Martin de Ridder, por lo cual es una excelente opción para aquellos que pasen cerca de cualquier estación de servicio ESSO de la Capital Federal. El sabor queda durante un largo rato en el paladar y no caen pesados, pero debo decir que algo que extrañé es el coco rallado alrededor del mismo. Para mí todos deben tenerlo, y sólo por eso le bajo medio punto, pero sin duda la alfajómana Josefina no exageraba, este ejemplar es digno de ser degustado y merece nuestros elogios.
Es por esto que:

Lo bueno: el relleno dulce de leche es simplemente orgásmico.


Lo malo: no tiene ralladura de coco


Calificación final: 4,5 alfajores sobre 5.


Y como bonus track les dejo la crítica que nos envió el alfajómano Alfredo Mercurio hace un par de meses sobre el más que famoso CAPITAN DEL ESPACIO, uno de los alfajores más mencionados por los lectores de este blog y cuyo artículo ocasionó tanto revuelo en su momento debido a su alto contenido de sexo explícito e imágenes demoníacas que pueden ser vistos cliqueando aquí.


Buenas tardes amiguetes, tengo ante mí un mito viviente de la golosinería argentina. Un alfajor que guarda la mística de la zona sur del conurbano bonaerense. El orgullo del pueblerino que centra gran parte de su identidad en algún producto zonal, tal como el tandilense hace con los salamines.
El Capitán es casi un monopolio de la infancia por esos lares. Don Angel Pascalis supo ser un gran pez en un pequeño estanque en lugar de ser uno pequeño en el océano de la gran ciudad.
Nadie que haya vivido su infancia en esa zona puede omitir su existencia. Es más, no puede dejar de hacer una publicidad compulsiva e inconsciente frente a cualquier otro producto foráneo.
"El mejor alfajor que hay" dicen casi como autómatas... desconociendo la obvia supremacía que tienen obras maestras como Havanna, Cachafaz o Minitorta Aguila. Así es el orgullo del pueblerino, que puede confundir a su interlocutor si este decide creer lo que le dicen al pie de la letra. Muy común es ver gente decepcionada con este alfajor debido a haber creído tanta alharaca publicitaria pero a mí me pasó todo lo contrario. Soy un tipo huraño y desconfiado... qué le vamos a hacer... nunca me creí todo esto y realmente pensaba que iba a estar frente a un alfajor de la talla de un Guaymallén o un Tatín, pero debo reconocer que yo venía con el dato posta: el triple le pasa el trapo al simple.
Primera impresión: packaging simplón, plástico metalizado de color dorado y el clásico dibujito del capitán que por cierto, está bastante mal estampado.
Segunda impresión: muy positiva. El alfajor es mas grande que el promedio. Con sus 80 gramos se acerca al podio de los mas grandes donde están el Fantoche y el Jorgelín.
La cobertura de chocolate es de repostería pero abundante y hasta le da una cierta crocancia, ínfima, pero poco común en los alfajores con este tipo de baño.
La masa de las tapas es muy tierna, se siente fresca, como recién hecha. El sabor es suave y no se siente el sabor químico habitual en los alfajores económicos. No se desmigaja tanto como uno creería en una masa así.
El relleno es de un dulce de leche común y corriente de repostería que uno podría comprar en el súper. Es demasiado blando, haciendo juego con la masa. La altura del relleno ronda los 4 milímetros, lo cuál pone a este alfajor en una muy buena posición. Deja la sensación de haberse comido un cacho de bizcochuelo con mucho dulce de leche y el sabor dura un buen rato, pero posiblemente deje un empalagamiento que no nos haga desear otro, al menos en el corto plazo.
Entonces... ¿es un alfajor berreta? Para nada. La campaña boca a boca, la ausencia total de publicidad, el desinterés de la fábrica para expandir su mercado y un packaging de cuarta le dan un aura de alfajor de masas, pero cuando vamos al quiosco (¿o es kiosko?) lo terminamos pagando igual o tal vez un poquito menos que a un Milka de dulce de leche, lo cuál lo pone en el segmento de costos de alfajores premium.
La falla de este alfajor entonces, es que es bueno indudablemente, pero vale lo mismo que otros alfajores de mejor calidad. Aunque es una buena opción cada tanto para aquellos a los que, como a mí, les gusta variar la marca y no comer siempre el mismo.
Lo mejor: la masa, el tamaño y el relleno abundante
Lo peor: el packaging, el precio y el fanatismo de sus consumidores acérrimos.
Calificación: 3,5 alfajores sobre 5.
Saludos alfajoriles para todos!
PD: tengo que volver a conseguir un alfajor que hace un tiempo consumía pero de repente desapareció: el Cadbury triple extra dulce de leche. Una maravilla.

Como ven no todos opinan que el Capitán es el mejor alfajor del mundo. Pero para eso esta este espacio de pura y colectiva reflexión alfajológica.
Benditos sean aquellos que conocen la verdad de la redondez.





sábado, octubre 18, 2008

Publiqué una nota para la revista Joy


Hola, queridos alfajómanos, les quiero presentar algo que me llena de orgullo. Quería compartir con ustedes la nota que la prestigiosa revista de gastronomía y vinos Joy me permitió publicar ya que me pidieron si podía darles mi opinión como experto alfajólogo. En la nota doy cuáles son para mí los 5 mejores y los 5 peores alfajores que probé en mi larga carrera. Espero disfruten la nota y que compren esta revista que les puedo asegurar que es espectacular (más allá de que yo haya escrito en ella obviamente). Con sólo cliquear en las imágenes pueden tener una versión en grande para que si quieren la lean y opinen de la misma.
Sin más me despido de ustedes hasta dentro de unos días, y les deseo mucha salud y alfajores para todos. Como siempre nuestro mantra:

El mundo es un alfajor!!







viernes, octubre 10, 2008

Nuevos Alfajores Triples Mantecol

Señora: si no va a comprar no toque la mercadería
Día a día nuestra paciencia es puesta a prueba en las más estupidas e insignificantes cosas. Bien sabido es que el porteño medio tiene como método de vida, como objetivo, casi diria como mantra y religión joderle la vida plenamente al otro porteño de al lado sea la situación que sea. No importa de donde venga, si es nacido en Capital, importado, reciclado, expatriado, cualquier ñato que pisa el terreno capitalino inmediatamente recibe un master en hacer la vida más mísera al otro.
Una de las situaciones que más detesto es la de ir a un cajero automático que esté ubicado en alguna zona más o menos densamente poblada. Algo que a priori parece ser no más que un sencillo trámite se termina transformando en una experiencia cuasi traumática y de terror sólo comparada con ir a hacer un trámite a algún organismo público ubicado en el Gran Buenos Aires.
Sigo sin entender porqué la gente tarda tanto tiempo en los cajeros. Juro que le he tomado el tiempo a algunos y se pasaron más de 5 minutos para sacar unos mugrosos 10 pesos. Sé que mucha gente realiza diversos trámites en los cajeros pero puedo asegurarles que son los menos. La mayoría sólo va al cajero a retirar plata, pero parece como si estuvieran confesando sus más profundos pecados al padre Grassi. Otros se ponen a tocar botones como si estuvieran en la NASA por lanzar un crucero espacial. Teniendo en cuenta la ecuación una persona normal procedería de la siguiente manera:

Entrar al cajero (4segs)+insertar tarjeta(2segs)+introducir código(4segs)+3 botones tras el botón extracción (10segs)+introducir monto(5segs) +retirar, chequear dinero, guardarlo junto con la tarjeta, pensar en lo bueno de tenerlo y lo malo de que en 10 minutos no tendremos más (20 segs)

La operación de retiro de dinero no debería tomar más de 1 minuto por persona. Nada más lejos de la realidad. La tarea se complica arduamente si entran en juego algunos factores fatales tales cómo sexo y edad de la persona. A esto debemos sumarle que en muchos cajeros existen máquinas sólo para clientes del banco, y otras máquinas que sólo sirven para realizar trámites. En dichos casos mi recomendación es huir ya que ahí no hay ecuación que valga y todo puede terminar en una tragedia. Teniendo en cuenta el típico cajero donde sólo entra una persona por vez la ecuación sería algo así:


Entrar al cajero (4segs)+

(Si es mujer) buscar en el último y más recóndito rincón de su inmenso bolso la billetera tamaño hormiga (1 minuto y medio)+

(Si es mujer) buscar dentro de la billetera junto a las miles de tarjetas de shoppings, casas de crédito, casas de ropa, etc (1 minuto)+

Insertar tarjeta(2segs)+

(Si es mayor de 50 años)reintroducir la tarjeta con la banda magnética hacia abajo (10 segs)

(Si es mujer)buscar e introducir la tarjeta correcta ya que la de C&A por alguna extraña razón no es reconocida por el cajero (30 segs)+

Introducir código(4segs)+

(Si es mujer) reintroducir código ya que por alguna extraña razón el cajero no entiende que la usuaria cambió su contraseña pero no le avisó(30 segs)+

Leer todas las opciones en pantalla y adivinar cual lleva a retirar dinero (40 segs) +

(Si es mayor de 50 años) volver a intentar con la otra opción que parece ser la que sí da dinero ya que la anterior no funcionó (30 segs)

(Si es mayor de 50 años) putear por que "esto de los botoncitos es un quilombo" y hablarle al cajero como si éste tuviera recocimiento de voz( 30 segs)+

(Si es mayor de 60 años) sacar los anteojos para leer porque "las letras son muy chiquitas"(30 segs)+

Introducir monto(5segs)+

(Si es mujer)(si es mayor de 50 años)reintroducir monto ya que no se permiten fracciones, decimales ni numeros negativos (30 segs)+

Retirar dinero, putear porque no da billetes de 2 pesos ni monedas, retirar tarjeta (20 segs)+

(Si es mujer) volver a buscar la mini billetera en su gigantesco bolso y guardar dinero y tarjeta(30 segs)

Salir y decir al que entra luego "no sé que le pasa a esta máquina, anda mal"(5segs)

Tiempo aproximado: 8 minutos

Como vemos lo que tendría que ser una operación sencilla, rápida y sin más vueltas se transforma en una auténtica pesadilla digna de un cuento de Lovecraft. Por eso queridos alfajómanos les pido que se adhieran a mi campaña "no más de un minuto en el cajero" y así evitar estos momentos que nos quitan el sueño y jodernos entre nosotros lo menos posible.

Pasando a lo que nos interesa les comento que ayer recibí en mi mesa de trabajo (en realidad es la misma donde morfo pero queda bien decirlo así) una bolsa de parte de la gente de Cadbury con varias unidades del nuevo alfajor Mantecol, los cuales fueron enviados para ser criticados por mí sin ningún tipo de concesión. La misma vino con una gacetilla en la que anuncian el lanzamiento de dicha golosina así como unas declaraciones de la brand manager, que seguramente leerá esta review y me seguirá enviando otros productos para que sean analizados a fondo por mí (je). Espero que las demás empresas del rubro tomen el ejemplo y entiendan que TODO alfajor debe pasar por aquí para que las masas alfajómanas sepan antes de consumir con que se pueden encontrar. Es un hecho tanto como que Horacio Embón es un agente encubierto de la KGB y que Marcelo Polino tiene incrustado el cigüeñal de un Fiat 600 en el cerebro hace varios años pero no se dio cuenta.
Empresas de golosinas: sigan el ejemplo de Cadbury y envíenme alfajores para comentar :P
Les cuento que este alfajor Mantecol ya había sido probado por mí hace unos años. Lamentablemente la experiencia no fue la mejor ya que el calor reinante de ese día hubiera hecho putear al mismísimo Belcebú. Mis deseos alfajómanos pudieron mas que el clima y adquirí una unidad de dicho alfajor, sólo para encontrarme con una masa amorfa, cuasi liquida y derretida que al intentar comer me dejó la cara manchada como si fuera el Joker de la última Batman. Unas semanas luego de este incidente no volví a ver otra unidad del alfajor Mantecol por lo que deduje que no fue muy bien en ventas. Por suerte y para bien de este blog, reapareció y lo comimos.
Decir que el Mantecol es una de las golosinas más ricas de la galaxia es una obviedad, no existe ser humano que se resista a esa pasta de maní dulce que se deshace en la boca con facilidad. Juntarla con la golosina más consumida de Argentina parece ser una apuesta segura. Ni bien abrimos el packaging, el olor a Mantecol nos inunda el olfato, y damos la primer mordida a este triple. Lo primero que nos llama la atención es que el baño de repostería es casi inexistente y sin demasiado sabor, entiendo que esto fue adrede para no quitarle protagonismo al sabor del relleno de Mantecol. Sin embargo, a mi entender esto le quita puntos, si hubiera sido de chocolate con leche o chocolate amargo y en una cantidad más abundante sería casi perfecto.
Posee dos galletitas de color oscuro cuya textura semeja ser la del Mantecol, por lo que se desmigaja fácilmente y sin problemas pero sin crear excesivos residuos. Su sabor tampoco es destacable ya que todo gira alrededor del relleno. Es en ese área no existen peros, dos tremendas capas de Mantecol hacen cola para entrar en nuestro paladar e inundar de sabor nuestra vida. El conjunto en general es uniforme, pero que a los paladares más finos puede resultarles que caiga pesado, más que nada por el propio relleno que por el alfajor en sí. El gusto no dura demasiado en la boca y no deja grasitud ni pastosidad por lo que en pocos minutos estaremos listos para consumir cualquier otro alimento. Es por todo esto que les doy mi veredicto.

Lo bueno: el relleno de Mantecol

Lo malo: ¿¿¿Cobertuuuura, donde estaaaaaaas???

Calificacion: 3,5 sobre 5



jueves, octubre 02, 2008

Review corta y seguimos pidiendo al Suchard.

Bueno, no aguanté hasta sacarle la foto, sólo quedo el anillo que rodeba al packaging, imagínenselo con la descripción que hice che!
Buenas, gente. En nuestra campaña "un sol para el Suchardcito" en la que pedimos la aparición con vida del alfajor Suchard seguimos averiguando algunos datos importantes. Hace unos días conseguí la dirección de mail de atención al cliente de Kraft para consultar si era cierto que ellos poseen la marca Suchard, a lo que muy amablemente me respondieron:

Estimado Lord Khyron,
Gracias por contactarnos!
Frente su consulta le indicamos que los alfajores Suchard son comercializados por Kraft Foods Arg. , el producto en referencia está discontinuado de la producción.

Queremos agradecerle su percepción acerca de nuestros queridos alfajores Suchard, los mismos serán derivados al departamento de Marketing, dejando a su vez registrados sus comentarios en nuestro sistema.

Es muy importante para nosotros recibir vuestros comentarios, nos ayudan a mejorar nuestros productos a las necesidades y gustos de ustedes, nuestros consumidores.

Cordiales saludos,

Andrea Morales
Servicio de Atención al Consumidor
KRAFT FOODS ARGENTINA

Bien, esto demuestra que no esta muerto quién pelea, ya sabemos que son ellos, ahora nos resta seguir mandando mensajes a andreacecilia.morales.contractor@kraftla.com para hacer notar nuestra presencia como alfajómanos. Si escriben no olviden mencionar este blog, para que lo vean y noten que somos muchos.!!
Este alfajor del que les voy a comentar brevemente es proveniente de Bariloche. y me lo trajo amablemente mi prima Luciana. Pertenece a esa rama no muy querida por la mayoría de los alfajómanos ya que posee un relleno de dulce de frambuesa. Pero como no soy prejuicioso y mi prima me lo recomendó enfáticamente lo degusté.
El alfajor esta cubierto por un delicioso baño de chocolate blanco real, el cual es crocante y contrariamente a lo que suele pasar no es empalagoso, esta en el punto justo de dulzura. Posee dos galletitas de un color amarillo claro con un exquisito sabor a vainilla que no generan excesivas migas.
Sin duda la estrella de este redondel es el delicioso relleno de dulce de frambuesa. La conjunción de dicho elemento y el baño de chocolate blanco forman una auténtica explosión de sabor y nos hace pedir que la experiencia no termine. Como sabemos que no existe (todavía) el alfajor eterno, por lo menos nos queda el consuelo de que el sabor dura un buen tiempo en el paladar. Es por esto que les recomiendo que si conocen a alguien que vaya a viajar a Bariloche pídanle que les traiga una o más unidades de esta delicia bajo pena de muerte de no cumplir con el trato.

Lo bueno: la cobertura de chocolate blanco y el relleno

Lo malo: a no todo el mundo le gustan los dulces en el relleno, y sólo se consiguen en Bariloche

Calificacion: 4,5 sobre 5