Siguiendo un MEME posteado por Directora de Orquesta en su blog que me pareció genial, esta sería la tapa de un disco de mi banda:

Si....el nombre es medio bala....pero la foto es tremenda, no podría haberme salido mejor dado mi gusto por el heavy y lo gótico......
Para hacerla hay que seguir estos pasos:
1 - Andá a "wikipedia." Dale "random" o clickeá acá. El primer artículo al azar, será el nombre de tu banda.
2 - Andá a "Random quotations"o clickeá acá. Las últimas 4 o 5 palabras de la última cita de la página será el nombre de tu álbum.
3 - Andá ahora a flickr y clickeá en "explore the last seven days"o clickeá acá . La tercera foto, no importa lo que sea, será la tapa de tu disco.
4 - Usá Photoshop o lo que se te cante para armar la tapa de tu disco.
5 - Postealo en tu blog, con éste texto al pie de la tapa. No te olvides de los créditos al autor de la imagen. En este caso, la foto es dehttp://www.flickr.com/photos/offertonhatter/3754954451/
Si se animan mándenme sus resultados!!!
Más allá de esto les recuerdo que el 3 de agosto este blog cumple 3 años y seguimos recibiendo sus fotos para el concurso Señor y Señorita Alfajor 2009 en losalfajores@gmail.com. Ya saben, una foto de ustedes con un alfajor, si no se animan a salir se tapan la cara, lo importante es que estén al lado de un alfajor.
De paso les dejo esta review de un alfajor recomendado por el alfajómano Patricio Worthalter, que a su vez me lo consiguió tras arduas negociaciones. El alfajor de marras se llama "Tresam", es de Rosario y de estilo artesanal ya que su packaging es transparente, aunque no deja de ser bastante feo por la tipografía y los colores elegidos. El tamaño es monumental, diría, más grande y ancho que cualquier alfajor triple común, y la verdad es que yo no lo consigo por ningún lado, pero según Patricio suelen aparecer aleatoriamente en algún kiosko perdido del microcentro. Según el envase este alfajor pesa unos 130 gramos, bastante más que los alfajores industriales, por lo cual lo hace una rara avis dentro del mundo alfajoril. El precio no es precisamente chico, en el momento de la adquisición costó 3 pesos, pero veamos si los valen:
La masa del alfajor está compuesta por dos galletitas sumamente grandes, que se desmigajan de forma pareja, es decir sin romperse demasiado y sin generar excesivas migas. Las mismas tienen gusto a cacao y tienen la sequedad justa para acompañar al relleno de dulce de leche, que, como pueden notar en las fotos tiene un tamaño más que respetable, casi del mismo tamaño que las galletitas. El relleno es cremoso pero consistente de manera que el mismo no se escapa cuando apretamos al morder, y con la dulzura justa para no empalagar. La cobertura es de chocolate semi amargo de color marrón oscuro, bastante gruesa y que cubre de manera gentil al redondel de sabor.
Como bien dijimos, este alfajor es complicado de conseguir pero muy disfrutable, dado su tamaño es ideal para compartir y acompañar con un buen capuccino mientras escuchamos el último disco de Dream Theater o algo de Sonata Arctica, por lo que la calificación que le daremos es la siguiente:
Lo mejor: El tamaño, más grande que cualquier alfajor industrial.
Lo peor: es muy difícil de conseguir, como casi todos los alfajores artesanales.
Calificación: 4 sobre 5.
De paso les dejo esta review de un alfajor recomendado por el alfajómano Patricio Worthalter, que a su vez me lo consiguió tras arduas negociaciones. El alfajor de marras se llama "Tresam", es de Rosario y de estilo artesanal ya que su packaging es transparente, aunque no deja de ser bastante feo por la tipografía y los colores elegidos. El tamaño es monumental, diría, más grande y ancho que cualquier alfajor triple común, y la verdad es que yo no lo consigo por ningún lado, pero según Patricio suelen aparecer aleatoriamente en algún kiosko perdido del microcentro. Según el envase este alfajor pesa unos 130 gramos, bastante más que los alfajores industriales, por lo cual lo hace una rara avis dentro del mundo alfajoril. El precio no es precisamente chico, en el momento de la adquisición costó 3 pesos, pero veamos si los valen:
La masa del alfajor está compuesta por dos galletitas sumamente grandes, que se desmigajan de forma pareja, es decir sin romperse demasiado y sin generar excesivas migas. Las mismas tienen gusto a cacao y tienen la sequedad justa para acompañar al relleno de dulce de leche, que, como pueden notar en las fotos tiene un tamaño más que respetable, casi del mismo tamaño que las galletitas. El relleno es cremoso pero consistente de manera que el mismo no se escapa cuando apretamos al morder, y con la dulzura justa para no empalagar. La cobertura es de chocolate semi amargo de color marrón oscuro, bastante gruesa y que cubre de manera gentil al redondel de sabor.
Como bien dijimos, este alfajor es complicado de conseguir pero muy disfrutable, dado su tamaño es ideal para compartir y acompañar con un buen capuccino mientras escuchamos el último disco de Dream Theater o algo de Sonata Arctica, por lo que la calificación que le daremos es la siguiente:
Lo mejor: El tamaño, más grande que cualquier alfajor industrial.
Lo peor: es muy difícil de conseguir, como casi todos los alfajores artesanales.
Calificación: 4 sobre 5.

