sábado, octubre 23, 2010

Alfajores Cayasta desde Santa Fe y una casi review del Alfa Rock

Hola alfajómanos queridos, hoy les tenía preparadas dos reviews en una pero sucedió un imprevisto que nunca había ocurrido en la larga carrera de 4 años del blog: guardé tanto tiempo el alfajor "Alfa rock" para hacer la review que se terminó venciendo. Yo suelo guardar los alfajores nuevos que veo en algún kiosko para hacer la crítica en el momento pertinente pero en este caso lo guarde demasiado tiempo....y estaba rancio, por suerte al momento de comprarlos me comí uno de ellos (sólo por gusto, no para la review). Es por eso que hoy voy a recurrir a un viejo truco que la mayoría lo habrá usado en algún momento de su vida, sobre todo en la adolescencia en la soledad de sus dormitorios. Dicho truco se llama "memoria emotiva", y hoy por primera vez en la historia de este blog haremos uso de ella para hacer la review de un alfajor que probé hace unos.....¿dos meses?

Es por eso que todo lo que diga sobre el Alfa Rock estará en potencial, si señor, esa herramienta que tanto gustan de usar muchos diarios argentinos y revistas pelotudas de chismes. Lo primero que tengo para decir sobre estos alfajores es que los produce la empresa Vimar, la cual nos ha entregado esperpentos como el alfajor Vimar por un lado y esa maravilla que conocimos recientemente llamados "Recoleta" los cuáles fueron elogiados ampliamente por mi en su momento a través de una videoreview . Se ve que esta gente sabe lo que hace y trata de cubrir tanto los alfajores de alta gama como los de baja, en este caso el Alfa Rock sin duda pertenecería a los últimos ya que creo que no eran demasiado ricos.


Por suerte este estaba rancio.


Primero el nombre: no sé que relación tendrá este alfajor con el rock pero seguro que puedo decir que por comer uno de ellos no vas a ser más o menos rockero. Lo que si puedo decir es que por lo que recuerdo de su sabor tiendo a relacionarlo más con lo que yo denomino "rock de mierda" (bandas como La 25, Jovenes Pordioseros, Ca$hejeros, La vela Puerca, Kapanga, Bersuit, y toda esa manga de mediocres músicos que visten su música de "barrialidad" para no tener que aprender a tocar bien sus intrumentos). Creo que venía bañado en una horrorosa capa empalagosa de glasé o azucar impalpable, o algo similar, no recuerdo bien, lo que sí recuerdo es que era excesivamente dulce.

Pomelo existe en cada banda de rock barrial.
Sigan sus premisas así pronto nos liberamos de ustedes


Creo que poseía dos galletitas (no confío en la foto totalmente a pesar de que la saqué yo mismo, así de desconfiado soy), las cuales no eran muy gruesas y creo que eran bastante secotas por lo cual creo que era mejor bajarlo con alguna bebida. Creo que su relleno era de una pequeña capa de dulce de leche compacto y para nada cremoso, que apenas se siente en la maraña de sabores inciertos que creo que este alfajor tenía.Otra cosa que recuerdo es que el factor desmigajavativo de este coso era bastante alto, ya que la cobertura se despegaba de nada y se te quedaba en el paquete y las galletitas generaban muchisímas migas por lo cual la ropa te quedaba toda blanca, como si hubieras estado consumiendo cocaína. Como no me acuerdo mucho más le paso a dar mi puntaje en el recuerdo:

Lo bueno: son difíciles de conseguir, creo.

Lo malo: que se venció y no estoy seguro de lo que estoy escribiendo.

Calificación: creo que un 2 sobre 5 le haría justicia. Creo.
Por otro lado vamos con la otra review, la segura de la cual todavía retengo el sabor si bien iba a escribir la review el jueves pero por cuestiones de tiempo y de trabajo no se pudo hacer. Como les conté hace un tiempo la gente de alfajores "Cayasta" de Santa Fé tuvo la amabilidad de mandarme una tremeeeenda caja con muchísimas unidades de sus productos. No saben lo feliz que tanto yo como mis allegados fueimos ya que tuve para convidar alfajores a todos aquellos que me visitaron y a los que pude visitar. Como siempre digo, ustedes los que están leyendo, si tienen una fábrica de alfajores y quieren que les vaya bien, envíenme unas muestras y van a ver que este blog como el programa de la vieja chota Legrand TRAE SUERTE!!!! Sólo me mandan un mail a la dirección alfajómana por excelencia ( losalfajores"arroba"gmail.com) y coordinamos la entrega.

Este pack ya es historia, sépanlo.

Primero voy a aclararles que la variedad "alfajor santafesino" no es mi predilecta, por lo cual antes de probarlos tenía mis reservas, veremos que pasó con ellas al final de la crítica. Los alfajores Cayasta que me llegaron venían en dos variedades: "simples" y "triples", obviamente la diferencia está en la cantidad de galletas que posee y las capas de relleno. El pack como pueden ver es sencillo pero digno, ni muy lindo ni muy feo.

Al abrir el paquete nos encontramos con un alfajor de tamaño considerable teniendo en cuenta el tamaño de los alfajores industriales. El mismo está recubierto por una capa bastante gruesa de azucar impalpable, la cual se rompe bastante al morder pero que afortunadamente no empalaga como suele ser la norma de estas coberturas. Nuevamente recomiendo que al comer este tipo de alfajores uno tenga un lugar donde apoyar ya que la cantidad de migas creadas es considerable, pero en este caso no es algo para criticar fuertemente ya que es el estilo del alfajor así, casi se diría que esta variedad necesita crear migas, si no las crea no estaríamos frente a un alfajor "tipo santafesino".

Con respecto a las galletas les cuento que si nunca probaron este estilo de alfajores son más parecidas a galletitas tipo "marineras", es decir que no poseen una masa compacta como las de los otros alfajores sino que son más bien crocantes. La estrella de los Cayasta sin duda es el relleno de dulce de leche cremoso, abundate y con un punto de dulzura justa, que armoniza completamente con el resto de los elementos que forman el alfajor. Como dije anteriormente no es mi estilo favorito de alfajor pero si tuviera que elegir dentro de esta variedad sin duda son de lo mejor que he probado. Con todo esto dicho vamos a los puntos que son los que importan:

Lo bueno: el relleno de dulce de leche

Lo malo: por la gran cantidad de migas que se crean no es conveniente mandarse uno si se está con un vestido de fiesta o se va a conocer al Papa

Calificación: 4 alfajores sobre 5.

miércoles, octubre 06, 2010

Nuevo alfajor blanco de Bimbo con cereales

Hay gente que está predestinada por su nombre a ciertos trabajos. Como comenté en alguna ocasión vivo cerca del cementerio de la Chacarita y no puedo evitar ver cada vez que salgo a correr los nombres de los dueños de puestos de flores (actividad macabra si las hay). La reflexión que viene enseguida a mi mente es "esta gente con ese nombre no podría dedicarse a otra cosa que vender flores". Me explico: los nombres de algunos de estos puestos son: "Flores Elsa", "Flores Silvia y Osvaldo" y "Flores Lidia" (pueden comprobar que esto es verídico). Hay otros puestos los cuáles sólo tienen un número (Puesto Nº31 por ej) pero estoy seguro, seguro que las mujeres que los atienden se deben llamar "Gladys", "Mirtha", "Susana" o sobrenombres tales como "Yoly", "Betty" o "Tota".

Estas señoras rondan en general los 50 años y son todas muy parecidas fisicamente. Todas son rubias teñidas con tinturas berretas que dejan un color amarillo más cercano al de un pekinés con sarna que a una mujer rubia real, usan unas espantosas calzas rosadas sin importar la época del año que sea y siempre están con un cigarrillo en la mano por lo cual están rodeadas de un vomitivo halo con olor a humo. No olvidemos que todas portan siempre una respetable panza llena de ravioles de supermercado chino, tortas fritas y cafe instantáneo y es probable que maten el tiempo leyendo horrorosos pasquines tales como "Paparazzi", "Gente" o "Caras". Esta gente también es afecta a deformar el hermoso idioma español al vocalizar palabras tales como "diabeti" o "diabetis", dicen que a su hija "le vino la regla" y gustan de poner un artículo antes de nombrar a cualquier persona por lo cual todos sus parientes son "La Emilia", "El Osvaldo" o "La Ramona".



Disculpe....¿En qué sentido me lo dice señor?

Después de esta chotísima, pedorra y tristísima reflexión que espero que les haya cambiado su vida y los haya hecho pensar en lo afortunados que son en no tener un nombre de florista me dedico a lo de siempre: criticar alfajores. Hoy les traigo un nuevo alfajor producido por la empresa mexicana Bimbo. Hace ya un tiempo había hecho la crítica del alfajor Bimbo de chocolate, un alfajor que no tuvo mucho éxito y que es, fue y sigue siendo muy difícil de conseguir. ¿Quizás será por eso que no fue exitoso? quién sabe, si quieren pueden leer la review del mismo aquí: http://losalfajores.blogspot.com/2008/06/alfajor-bimbo-uno-de-mis-nuevos.html. La cuestión es que este alfajor picó alto en mis preferencias en su momento y me gustó muchísimo, tanto que tuvo un puesto en mi famoso "Cielo e infierno de los alfajores" que publicó la revista Joy, la cual también pueden ver aquí: http://www.planetajoy.com/?Cuales_son_los_mejores_y_peores_alfajores_&page=ampliada&id=25# y que fue reproducida en muchos lugares como "EL" ranking y NO SE NOMBRÓ la fuente de donde provenía (cof..ladris...cof...cof). Pero bue, es internés y todos robamos un poco, si bien yo trato siempre de nombrar la fuente. Igual son.....ladrones!! Ah, esta nota curiosamente fue la más comentada de la página de Joy en el año 2009. Gracias alfajómanos, qué sería de mí sin ustedes.

Volviendo al Bimbo, hoy hablaremos de una nueva especialidad de la gente del osito con cara de maraca, el alfajor blanco con cereales. Empezaremos por el packaging, el cual es sumamente vistoso, con una predominancia de colores claros y rojos, y tonos metalizados en las partes no impresas. Una foto del alfajor en la portada como no podía ser menos, y la mascota de Bimbo acompañando, debo decir que me resulta agradable a la vista la paleta de colores y el diseño, si bien no soy experto en la materia creo que es un buen packaging y me invita a comprar el producto. Pasando al alfajor en sí les cuento que el mismo está recubierto por una gruesa y crocante capa de baño de repostería blanco, que, como digo siempre sería infinitamente mejor que sea chocolate blanco real. Lamentablemente no lo es, si bien debo decir que de no haberlo leído en el packaging no me hubiera dado cuenta, ya que tiene un sabor muy rico y se quiebra de manera agradable al ser mordido. La sorpresa se encuentra además en los pequeños granos de cereal crocante que se encuentran repartidos sobre la superficie y que crujen al ser mordidos, un ingrediente que hasta donde yo sé solo los Bimbo tienen.

El alfajor Bimbo desnudo para vos!

Las galletitas del alfajor son de consistencia suave, no crocantes, y no generan excesivas migas. Son de color marrón claro y se encargan de proteger al relleno el cual consta de una interesantísima capa de dulce de leche. El mismo se encuentra en una cantidad justa, ni mucho ni poco y guarda una cremosidad también precisa de manera de no resaltar sobre los demás sabores y generando un cúmulo de sabor particularmente agradable. El sabor no dura mucho en el paladar pero contrariamente a lo que pasó con otros alfajores este factor generó en mí unas ganas irrefrenables de consumir otra unidad. En general que dure poco el sabor post deglución genera que me olvide pronto del mismo, pero pasó lo contrario en esta ocasión. ¿Me estaré volviendo más blando? ¿seré yo mañana al levantarme o estaré en una metamorfosis Kafkiana y mañana me levantaré convertido en una criatura horrible e infecta similar a Ricardo Fort o Jorge Rial? No lo sé, solo sé que este alfajor me gustó bastante por lo cual digo que:

Lo bueno: la capa crocante y los cereales

Lo malo: que la capa no es de chocolate real, es casi imposible de conseguir.

Calificación: 4 alfajores sobre 5