Volví, mis queridos alfajómanos, se que los pocos que leen este magno sitio de reflexión y debate intelectual estaban pensando que ya había tirado la toalla con mis críticas alfajoriles pero no!!! A veces el famoso y temido sindrome de la vida real que ya había comentado anteriormente en otro post nos agarra por más tiempo del que deseamos y no nos deja hacernos cargo de otras cosas importantes, como escribir en un blog que critica alfajores.
Más de una vez me pregunté cómo se decide el nombre de un producto, como puede ser el de un alfajor. Y en este caso que vamos a hablar de un alfajor llamado "El Cachafaz" esta cuestión parece ser vital. Probablemente nadie menor a los 60 años tenga la mínima idea de qué coño quiere decir esta palabra, pero si entramos en la página del Diccionario de la Real Academia Española vemos lo siguiente:
O sea: una reverenda pelotudez que no tiene absoluta relación con los alfajores. Y ahí nomás comienzo a elucubrar cómo alguien le puso un nombre tan feo a una golosina. Lo primero que me imaginé fue al gerente de la empresa que hizo este alfajor (imposible de leer la letra en el packaging) preocupado conduciendo su nuevísima camioneta 4x4 hacia su casa en un country de Pilar rodeado de las villas más peligrosas del conurbano. Tras esquivar los cuerpos baleados de 4 pibes chorros que yacen en la entrada del country hace 3 meses, el tipo iba pensando "¿cómo llamaremos a nuestros alfajores?". Tras entrar a su mansión de varios millones, se acuesta en su sillón sólo a mirar la televisión y ya que su esposa no esta porque su personal trainer le esta dando máquina en un telo ubicado en Ingeniero Budge llama a su sirvienta (que como toda sirvienta es paraguaya y se llama Ramona) para que le venga a hacer sexo oral mientras mira la tele. En eso el tipo pone el canal Volver, y como es costumbre hay algo en blanco y negro y con un audio deplorable (igual a cualquier película argentina actual). No sabe porqué pero algo le llama la atención, están dando un programa de los 50 que como todo programa de esa época se llama "La familia..." algo. El caso es que mientras la sirvienta paraguaya apura su trámite con el sexo oral el se distrae con una escena en la que un tipo que parece de 80 años pero tiene 30 habla con su sobrino de 20 (que parece de 50). A pesar de la escasa diferencia de edad el más chico lo trata de "usted" y le dice "sabe tío, hoy tengo que decidir si salgo a mover el esqueleto con Beatriz o con Gladys". El tio le responde "pero Osvaldo, ¿vos no tenías otra amiguita que se llama Berta?". "si tío, pero usted sabe que yo soy bastante picaflor", "vos no sos picaflor, vos sos un cachafaz".
silencio absoluto
El tipo empuja violentamente a la sirvienta, y a pesar de recibir una lesión en su miembro dice "he recibido una señal divina, a partir de hoy nuestros alfajores se llamarán El Cachafaz".
Aunque probablemente se hayan reunido los dueños de la empresa un domingo para comer un asado y tras unos 4 litros de vino per cápita uno de ellos dijo "¿y si le ponemos El Cachafaz a los alfajores?", a lo que todos asintieron porque no querían perderse los chorizos recien salidos de la parrilla.
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| Así como lo ven con esa cara de boludo, no saben las minas que se levanta este Osvaldito! |
cachafaz.
1. adj. Am. Mer. Descarado, pícaro.
silencio absoluto
El tipo empuja violentamente a la sirvienta, y a pesar de recibir una lesión en su miembro dice "he recibido una señal divina, a partir de hoy nuestros alfajores se llamarán El Cachafaz".
Aunque probablemente se hayan reunido los dueños de la empresa un domingo para comer un asado y tras unos 4 litros de vino per cápita uno de ellos dijo "¿y si le ponemos El Cachafaz a los alfajores?", a lo que todos asintieron porque no querían perderse los chorizos recien salidos de la parrilla.
Antes de ir directo a la crítica debemos aclarar que es un alfajor bastante difícil de conseguir y su precio es bastante elevado en comparación con los alfajores más famosos, lo cual puede a uno hacerle dudar a la hora de comprarlo, sumado a que sólo viene en formato "simple" y que por menos dinero nos podemos llenar con un buen triple. Pero cada tanto te podés dar un gusto y conseguirte uno, y veamos porqué.
Lo primero que nos encontramos al contemplar esta golosina es que el alfajor viene envuelto en un papel metalizado sumamente elegante y muy parecido al papel con el que envuelven los Havanna, tanto por su color como por su textura. Sin embargo este no es el único parecido con los alfajores más famosos del país, ya que son varios los puntos en común entre ambos ejemplares de golosina alfajorística. Una vez que abrimos el papel que se encuentra cerrado a la vieja usanza de los alfajores, con varios pliegues y sin cierre al vacio nos encontramos con un alfajor de tamaño normal, ni muy chico ni muy grande. De movida mi alegría fue mucha al darme cuenta que el alfajor esta bañado en chocolate oscuro y amargo, (muy parecido al del alfajor Havanna) que si lo agarrás a una temperatura correcta es duro y se quiebra de manera elegante en nuestra boca al ser mordido, y no como esos baños de alfajores berretas que se derriten ni bien lo tocas o lo mordés.
Posee dos galletitas y su masa es de color marrón oscuro que se desmigaja suavemente y no te hace un desastre de migas en el packaging (muy parecido al del alfajor Havanna), combinado a la vez con un relleno de un suave y cremoso dulce de leche que en conjunción con la galletita hace un pack explosivo (muy parecido al del alfajor Havanna). A esto debemos sumarle un ligero sabor a limón que (más fuerte que el del Havanna) que suma a la experiencia de sabor de este pequeño pero potente redondel alfajorístico. Una vez degustado, nos deja una muy buena sensación en la boca y el sabor nos dura unos minutos, haciéndonos pensar en adquirir uno más ni bien podamos.
Cómo dijimos anteriormente, este alfajor es muy bueno, pero es demasiado parecido al Havanna de chocolate, lo cual le quita personalidad si bien es un buen competidor. Pero insisto en que un buen competidor tiene que tener algo que lo distinga y este Cachafaz no parece tenerlo. Por eso:
Lo bueno: muy parecido al Havanna
Lo malo: el precio, es dificil de conseguir
Calificación final: 5 alfajores sobre 5
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Posee dos galletitas y su masa es de color marrón oscuro que se desmigaja suavemente y no te hace un desastre de migas en el packaging (muy parecido al del alfajor Havanna), combinado a la vez con un relleno de un suave y cremoso dulce de leche que en conjunción con la galletita hace un pack explosivo (muy parecido al del alfajor Havanna). A esto debemos sumarle un ligero sabor a limón que (más fuerte que el del Havanna) que suma a la experiencia de sabor de este pequeño pero potente redondel alfajorístico. Una vez degustado, nos deja una muy buena sensación en la boca y el sabor nos dura unos minutos, haciéndonos pensar en adquirir uno más ni bien podamos.
Cómo dijimos anteriormente, este alfajor es muy bueno, pero es demasiado parecido al Havanna de chocolate, lo cual le quita personalidad si bien es un buen competidor. Pero insisto en que un buen competidor tiene que tener algo que lo distinga y este Cachafaz no parece tenerlo. Por eso:
Lo bueno: muy parecido al Havanna
Lo malo: el precio, es dificil de conseguir
Calificación final: 5 alfajores sobre 5

