En estos días que se esta hablando tanto de la vuelta de Soda Stereo, me llegó hace poco otro rumor sobre una posible vuelta fallida (no me pregunten cómo me enteré, hay personas que tenemos acceso a información altamente clasificada). Estamos hablando de la vuelta a los escenarios de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota ( también conocidos como "lo redo"). Esta noticia apareció solamente en un matutino italiano, el famoso "La gazetta dello Scrotto", un martes de 1 a 3 de la mañana y luego fue borrada por presiones externas y por un boludo que apago la compu sin grabar.
Aparentemente un acaudalado y famoso empresario relacionado con la exportación ilegal de Topolinos a Burquina Faso estuvo haciendo intensas tratativas para gestionar la vuelta del grupo en un puesto de choripán en la ruta 197 a la altura de Grand Bourg ofreciéndoles un suculento contrato: cada integrante del grupo se llevaría 5 kilos de tomate mas un chivo adobado con papas más un kilo de helados de Munchis. Tras la respuesta afirmativa de sólo uno de ellos (el que realmente importa, el Indio Solari), el empresario decidió seguir hacia adelante contratando otros músicos que usarían mascaras en escena para parecer los originales (sólo de lejos ya que de todas maneras los fans estarían tan drogados que no distinguirían si suben los verdaderos o la 6ta de Deportivo Trujui) y para evitar problemas legales los carteles iban a anunciar la vuelta de "PatriZio Rey y sus Redonditz de Rikota". Pero ese fue sólo uno de los muchos problemas que enfrentaron y que hicieron que fallara la reunión del Indio Solari con él mismo.
El recital se planeaba realizar en un estadio de futbol de la capital pero debido a los cada vez mayores incidentes en las canchas argentinas, el juez que entiende en la causa, Andrea Boccelli, ordenó que el mismo se realice "en cancha neutral". Se comprobó que la única cancha en la que nadie gritó "vamooo lo' redo'" al sonar el saxo de "La bestia pop" fue en el estadio "Moises Ikonikoff" ubicado en Vladivostok, Rusia, por lo que el recital sólo se podría hacer en dicho recinto. La siguiente condición exigida por el mismo juez fue que el recital no sólo sea en cancha neutral sino que además se haga "sin la hinchada local" ya que según el juez "es la que siempre hace quilombo y te caga en la puerta de tu casa". De esta manera no podrían asistir ni fans de los Redondos, ni fans de La Renga ya que "son más o menos la misma mierda de público", pero si tendrían libertad de acción los fans de Miranda, Argentino Luna, el Paz Martinez, Manolo Galván, etc. Pero al salir a la venta las entradas ninguno de ellos compró un sólo ticket, y varios fans de los Redondos que intentaron hacerse pasar por fans de Cristian Castro fueron rapidamente detectados en los puestos de venta, "por su característico y nauseabundo olor". Aún así el empresario decidió seguir adelante con el show ya sin público, ya que sería "la única manera en la que no haya quilombo en un recital de los Redondos". Según un comisario que iba a ser el encargado de organizar el operativo de seguridad y que no quiso dar su nombre, confiesa que igualmente se mandaron a Rusia por barco "un grupo de 3000 policias de la Bonaerense para que el show se realice en condiciones seguras, por las dudas, para que después no se quejen los boludos que de los medios". Un grupo de fans ("hinchas caracterizados" dijo el juez) que nadie sabe cómo pero se enteró de las negociaciones y tras un violento sorteo mandó a aprender a escribir a uno de ellos (intentaron que aprenda a leer pero fue imposible) para mandarle un mensaje al juez por telegrafo. Según fuentes fidedignas el mensaje enviado fue el siguiente:
"che, vó, jué puto, mejor que dejé tocá a lo redó porque sino só voleta vó y tu abuela.Stop. Aguante lo redó. Eso que vó deci que somo violento e verso y si no opiná como nosotro é porque no te la bancá. Stop. Puto.Stop.ehhhhhh....aguante lo redó.Stop.
PD: tené un peso pa la birra?"
PD2: aguante lo redó
Este mensaje habría sido la gota que derramó el vaso, ya que el juez prohibió terminantemente que "la banda de rock Los Redonditos de Ricota haga un recital más en el planeta Tierra, en este sistema solar, galaxias conocidas o dimensiones paralelas". Al momento que el recital fue suspendido definitivamente el barco con los 3000 policías ya había sido enviado, por lo que habría que esperar a que lleguen a Rusia y vuelvan "en unos dos o tres meses, depende de cuanto les duren los 30 mangos que les dimos a cada uno".
Luego de esta fallida reunión de los Redondos pasamos ahora al tema que más nos apasiona,la crítica alfajoril. Para empezar tengo que decir que ciertas lineas de productos cuentan con un plus a la hora de hacer una crítica, y este es el caso. La linea Bon O Bon que con tanta maestría fabrica la todopoderosa Arcor sigue estando entre mis favoritas a la hora de elegir una golosina que no sea un alfajor. Recomiendo especialmente cuando uno esta de mal humor o se siente mal correr al kiosko a buscar una oblea Bon O bon de choco blanco y una de choco negro con leche. Creanme: la vida les sonreirá tras el primer mordisco de estas súblimes obleas.
El caso es que cada vez que sale una nueva variante de esta marca, me siento obligado a probarla. Ni que decir si encima son alfajores. Es por esto que ni bien vi en un kiosko el nuevo alfajor triple con relleno de mousse sabor chocolate me enloquecí por probarlo, primero por mi obligación alfajorística con los cientos de miles de seguidores de este blog y segundo porque le tenía unas ganas terribles. .
Lo primero que llama la atención de este alfajor es su gran packaging de color marrón oscuro, el típico logo de la marca y una foto impresionante del alfajor cortado (más bien mordido) mostrando todo lo que sus dos capas de relleno tienen para dar de sí y para hacernos penetrar en esa dimensión celestial del sabor que sabemos nos espera ni bien demos el primer mordisco. También destaca el número 3 por sus dimensiones así como la palabra "chocolate". Todo augura que nos enfrentamos a un rival digno de ser comido, la pregunta es: ¿quién ganará? ¿nosotros o el alfajor? Cómo yo ya sé el final y soy malo se los voy a contar.
La cosa es que ni bien uno abre el pack nos invade el olor a chocolate que proviene de este maravilloso redondel de sabor. Sus dimensiones son generosas y el alfajómano no se siente defraudado por el precio por unidad, si bien esto es relativo ya que se que hay algunos lugares en la Capital en los que este tipo de alfajores pueden costar hasta el doble. Ni bien mordemos nos encontramos con características muy similares a los demás alfajores de la linea, ya que posee un generoso baño de chocolate con leche sumamente apetitoso y suave, que explota en nuestro paladar y que nos dice que esto va en serio. Nos encontramos con tres capas de galletita dura y de color marrón oscuro sabor chocolate, que deja pequeñas migajas en el fondo del envoltorio en el mejor de los casos o en nuestra ropa en el peor.
El relleno son dos interesantes capas de un exquisito mousse duro sabor de chocolate y maní que es el que diferencia a este alfajor de los otros de la misma linea. Sin embargo aquí es donde encontré el único "pero" de la degustación y donde voy a marcar el único punto negativo de este alfajor. La conjunción de la galletita y el relleno generan un vendaval de sabor que generan placer en el alfajómano pero ambos cuentan con lo que en mi humilde opinión es un exceso de esencia de vainilla que de alguna manera tapa el buen trabajo hecho por los genios de Arcor al juntar ambos elementos de una manera tan magistral. Al terminar de devorar el alfajor (ya que debido a los escasos segundos que me duró no se puede llamar comer a lo que hice) deja un sabor en el paladar sumamente agradable que dura un buen tiempo y como pasó con los demás alfajores Bon O Bon uno sólo piensa en cuánto tiempo falta para salir a comprarse otro. Por todo esto les digo que:
Lo bueno: es Bon O Bon y no puede dejarnos a gamba
Lo malo: un excesivo sabor a vainilla que tapa la experiencia del chocolate.
Calificación: 3,5 sobre 5
Aparentemente un acaudalado y famoso empresario relacionado con la exportación ilegal de Topolinos a Burquina Faso estuvo haciendo intensas tratativas para gestionar la vuelta del grupo en un puesto de choripán en la ruta 197 a la altura de Grand Bourg ofreciéndoles un suculento contrato: cada integrante del grupo se llevaría 5 kilos de tomate mas un chivo adobado con papas más un kilo de helados de Munchis. Tras la respuesta afirmativa de sólo uno de ellos (el que realmente importa, el Indio Solari), el empresario decidió seguir hacia adelante contratando otros músicos que usarían mascaras en escena para parecer los originales (sólo de lejos ya que de todas maneras los fans estarían tan drogados que no distinguirían si suben los verdaderos o la 6ta de Deportivo Trujui) y para evitar problemas legales los carteles iban a anunciar la vuelta de "PatriZio Rey y sus Redonditz de Rikota". Pero ese fue sólo uno de los muchos problemas que enfrentaron y que hicieron que fallara la reunión del Indio Solari con él mismo.
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| Así sería el próximo recital de los Redondos, sin público, sin policías, sin banda, sin música, sin nada. |
"che, vó, jué puto, mejor que dejé tocá a lo redó porque sino só voleta vó y tu abuela.Stop. Aguante lo redó. Eso que vó deci que somo violento e verso y si no opiná como nosotro é porque no te la bancá. Stop. Puto.Stop.ehhhhhh....aguante lo redó.Stop.
PD: tené un peso pa la birra?"
PD2: aguante lo redó
Este mensaje habría sido la gota que derramó el vaso, ya que el juez prohibió terminantemente que "la banda de rock Los Redonditos de Ricota haga un recital más en el planeta Tierra, en este sistema solar, galaxias conocidas o dimensiones paralelas". Al momento que el recital fue suspendido definitivamente el barco con los 3000 policías ya había sido enviado, por lo que habría que esperar a que lleguen a Rusia y vuelvan "en unos dos o tres meses, depende de cuanto les duren los 30 mangos que les dimos a cada uno".
Luego de esta fallida reunión de los Redondos pasamos ahora al tema que más nos apasiona,la crítica alfajoril. Para empezar tengo que decir que ciertas lineas de productos cuentan con un plus a la hora de hacer una crítica, y este es el caso. La linea Bon O Bon que con tanta maestría fabrica la todopoderosa Arcor sigue estando entre mis favoritas a la hora de elegir una golosina que no sea un alfajor. Recomiendo especialmente cuando uno esta de mal humor o se siente mal correr al kiosko a buscar una oblea Bon O bon de choco blanco y una de choco negro con leche. Creanme: la vida les sonreirá tras el primer mordisco de estas súblimes obleas.
El caso es que cada vez que sale una nueva variante de esta marca, me siento obligado a probarla. Ni que decir si encima son alfajores. Es por esto que ni bien vi en un kiosko el nuevo alfajor triple con relleno de mousse sabor chocolate me enloquecí por probarlo, primero por mi obligación alfajorística con los cientos de miles de seguidores de este blog y segundo porque le tenía unas ganas terribles. .
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| Bon o Bon, cada día te quiero más |
La cosa es que ni bien uno abre el pack nos invade el olor a chocolate que proviene de este maravilloso redondel de sabor. Sus dimensiones son generosas y el alfajómano no se siente defraudado por el precio por unidad, si bien esto es relativo ya que se que hay algunos lugares en la Capital en los que este tipo de alfajores pueden costar hasta el doble. Ni bien mordemos nos encontramos con características muy similares a los demás alfajores de la linea, ya que posee un generoso baño de chocolate con leche sumamente apetitoso y suave, que explota en nuestro paladar y que nos dice que esto va en serio. Nos encontramos con tres capas de galletita dura y de color marrón oscuro sabor chocolate, que deja pequeñas migajas en el fondo del envoltorio en el mejor de los casos o en nuestra ropa en el peor.
El relleno son dos interesantes capas de un exquisito mousse duro sabor de chocolate y maní que es el que diferencia a este alfajor de los otros de la misma linea. Sin embargo aquí es donde encontré el único "pero" de la degustación y donde voy a marcar el único punto negativo de este alfajor. La conjunción de la galletita y el relleno generan un vendaval de sabor que generan placer en el alfajómano pero ambos cuentan con lo que en mi humilde opinión es un exceso de esencia de vainilla que de alguna manera tapa el buen trabajo hecho por los genios de Arcor al juntar ambos elementos de una manera tan magistral. Al terminar de devorar el alfajor (ya que debido a los escasos segundos que me duró no se puede llamar comer a lo que hice) deja un sabor en el paladar sumamente agradable que dura un buen tiempo y como pasó con los demás alfajores Bon O Bon uno sólo piensa en cuánto tiempo falta para salir a comprarse otro. Por todo esto les digo que:
Lo bueno: es Bon O Bon y no puede dejarnos a gamba
Lo malo: un excesivo sabor a vainilla que tapa la experiencia del chocolate.
Calificación: 3,5 sobre 5

