Saludos, queridos alfajómanos. A veces el tiempo pasa inevitablemente y no me doy cuenta de que hace un mes que no actualizo y los alfajómanos claman mi cabeza. Sin embargo creo haber dicho en un post anterior que son muchas las satisfacciones que este blog me esta brindando, más allá de las amenazas de muerte, demandas judiciales y las cartas documento que diariamente llegan a mi domicilio, a mi trabajo y que la gente me da en la calle cuando voy a comprar a la verdulería con las chancletas y los ruleros. Quería agradecer enormemente al periodista Diego Estevez que me contactó para una hacerme una entrevista ya que necesitaba hacer una nota sobre alfajores para una revista de interés general de pronta aparición. Según sus propias palabras, necesitaba la "opinión autorizada" de alguien para dicha nota y como reconoció ser un alfajómano de ley y un seguidor del blog me hizo la entrevista. Como la revista todavía no salió no puedo difundir su contenido pero ni bien este en la calle prometo reproducir la nota (con la previa autorización de Diego Estevez obviamente).
En esta nota no sólo hablamos de alfajores sino que además desnudo todos el detrás de escena del blog de los alfajores y cuento mis intimidades y todo aquello que el público no sabe sobre mi vida privada. En la breve nota de 168 páginas pude contar con detalle mi reclusión durante 5 días en un templo budista en Valentín Alsina y mi posterior conversión al judaismo ortodoxo para luego profesar la adoración por Belcebú y Guido Suller (que en realidad son lo mismo), mis tortuosas historias de amor con Dorys del Valle, Juan Carlos Messa y el enano de Duro de Domar, mi lucha contra la adicción a las tabletas para mosquitos Raid y mi obsesión por coleccionar sanguches de miga de mortadela con la cara del Padre Grassi. Ah, me olvidaba, también cuento el día que Marley (el de Telefe, no el gil que canta) me hechó de su programa porque yo era "un boludo que decía y hacía muchas pelotudeces".
ACLARACION: LO DE LA NOTA QUE ME HIZO DIEGO ESTEVEZ ES EN SERIO, LO DE SU CONTENIDO PUEDE O NO SER CIERTO.
Pasando a nuestra critica habitual les comento que la del día de hoy es especial debido a que como habrán leido en el título tengo en mis manos (tuve en realidad, ya me lo comí) un alfajor traido de Chile por una amiga mexicana que estudia en Capital, esas cosas que tiene la globalización, viste. Por ende la crítica en sí no tiene un gran valor más allá de la curiosidad de saber que en Chile también se hacen alfajores, porque nadie o casi nadie de Argentina me va a poder retrucar algo sobre estos ya que no creo que muchos lo hayan probado. De todos modos mi obligación como alfajómano profesional es criticar sin mirar a quién, así que allá voy.
Estos alfajores son de marca "Mazapanchito" (y ustedes dirán "si y qué?") y lo primero que llama la atención de en su etiqueta es que dice "alfajor de mazapán", algo que nunca probé aquí así que el descubrimiento será doble. Su envoltorio es parecido al de los alfajores artesanales que se compran cuando uno va de vacaciones pero en ningún lado figura dicha denominación. Primero que nada he de destacar que el alfajor es chico, si no lo llegan a apreciar en la foto, casi diría que de un bocado me lo como sin problemas. Tiene un baño de chocolate amargo muy rico que se quiebra facilmente pero no se desparrama por todos lados, y una vez que mordemos nos encontramos con un relleno esponjoso parecido al coco pero que resulta ser el mazapán que nos promete la etiqueta. Llegado a este momento es donde entro en confusión ya que para mí el mazapan era esa masa pastosa horripilante y demoníaca incomible con la que se crean los muñecos de moda para poner en las tortas de cumpleaños de pendejos molestos. Bue, la cuestión es que en Chile el concepto de mazapán es harto distinto huevón, es como una pasta con gusto a almendras con una dulzura justa y suave. De relleno nos encontramos con una capa de dulce de leche cremoso y muy rico, que para los chilenos se llama "manjar", y ya que estamos con los datos curiosos en México se llama "dulce de cajeta" (inserte chiste super fácil tinellesco aquí).
Todo esto conforma un conjunto de golosina sumamente delicada perfecta para ese momento de la tarde en la que ya estas aburrido de rascarte los huevos en la oficina y te vas por decimonovena vez a tomarte un café.
En suma:
lo bueno: todo el conjunto de ingredientes
lo malo: el tamaño, que sólo se consiga en Chile
Calificación:4 alfajores sobre 5
En esta nota no sólo hablamos de alfajores sino que además desnudo todos el detrás de escena del blog de los alfajores y cuento mis intimidades y todo aquello que el público no sabe sobre mi vida privada. En la breve nota de 168 páginas pude contar con detalle mi reclusión durante 5 días en un templo budista en Valentín Alsina y mi posterior conversión al judaismo ortodoxo para luego profesar la adoración por Belcebú y Guido Suller (que en realidad son lo mismo), mis tortuosas historias de amor con Dorys del Valle, Juan Carlos Messa y el enano de Duro de Domar, mi lucha contra la adicción a las tabletas para mosquitos Raid y mi obsesión por coleccionar sanguches de miga de mortadela con la cara del Padre Grassi. Ah, me olvidaba, también cuento el día que Marley (el de Telefe, no el gil que canta) me hechó de su programa porque yo era "un boludo que decía y hacía muchas pelotudeces".
ACLARACION: LO DE LA NOTA QUE ME HIZO DIEGO ESTEVEZ ES EN SERIO, LO DE SU CONTENIDO PUEDE O NO SER CIERTO.
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| Mi primer sandwich de la colección "padre Grassi" |
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| El alfajor cerrado y el alfajor a medio comer |
Todo esto conforma un conjunto de golosina sumamente delicada perfecta para ese momento de la tarde en la que ya estas aburrido de rascarte los huevos en la oficina y te vas por decimonovena vez a tomarte un café.
En suma:
lo bueno: todo el conjunto de ingredientes
lo malo: el tamaño, que sólo se consiga en Chile
Calificación:4 alfajores sobre 5

