martes, noviembre 27, 2007

Me dieron el título! Por fin!


Antes que nada quería agradecer muchísimo a mi compañero de trabajo Julian Callens que me hizo un nuevo banner!!! Les recomiendo vean sus impresionantes trabajos en esta página
Como dije hace un tiempo en este post cuando di mi última materia de la carrera de Comunicación, hace casi un año, no me gusta mezclar mis cuestiones personales con este blog. Este es un blog sobre alfajores, e introducir vivencias de mi vida personal lo haría parecerse peligrosamente a esos blogs que en su mayoría pertenecen a féminas con poco contenido cerebral en los que te rellenan páginas y páginas con sus interesantísimas charlas por messenger en las que te enterás de cosas tan interesantes como "hace un minuto me apreté un grano de pus", "ayer vi con mi amiga Sil un perro que llevaba a un señor", "ayer vi con mi amiga Sil un perro" o "ayer vi con mi amiga Sil" o "el primo del tío del hermano de la cuñada de mi amiga compró un paquete de Criollitas en un Coto en Valentín Alsina".
Sin embargo hay eventos en mi vida que considero claramente más importantes que saber si hoy me puse un calzoncillo rojo o azul. No todos los días uno recibe un título universitario, no señor. Mis buenos años me llevo conseguir ese impreciso y pequeño símbolo de horas y horas en las que estudié cosas interesantes y no tanto, en las que conocí gente interesante y no tanto y en las que devoré alfajor tras alfajor. Pero ese día finalmente llegó. El miércoles 21 me dieron el título acompañado de amigos, familia y mi novia. Todo llega, y estoy muy contento más allá de que no este ejerciendo de manera estricta mi profesión, sí estoy aplicando muchos de los conocimientos adquiridos durante la cursada para poder hacer lo que hago en la actualidad.
Quería compartir esto con ustedes queridos alfajómanos más allá de que no nos conocemos personalmente ya que considero amigos a todos los que leen y comentan o los que simplemente leen, se rien y se van. Quería agradecerles ya que todos ellos hicieron que este blog llegue luego de poco más de un año a 30000 visitas que no es poco. También aprovecho la oportunidad para comentarles que a pedido de algunos alfajómanos asiduos a este espacio quisiera organizar un meeting alfajómano para conocernos las jetas, comer muchos alfajores e intercambiar anécdotas. Para esto les pido a los que estén interesados me envíen un mail personal a la dirección que figura sobre mi avatar a la derecha, donde dice "Mails alfajómanos". Esto les pido para saber su zona de residencia y ver si existe suficiente convocatoria para armar algo, ya que si es un fracaso preferiría que el resto de los lectores no se entere......
Como se puede apreciar mi cara de alegría tras recibir el título es indescriptible
Pasando a temas más alfajoriles quería compartir con ustedes una increíble review hecha por un asiduo visitante a este lugar de genuflexión y esparcimiento. Estoy hablando del Señor Thotila,quien nos había contado de unos alfajores de Lituania y ahora es el primer alfajómano en animarse a enviar su propia review de un alfajor llamado "la Aldea". Esto me sirve para que todos los que se animen a escribir sus propios artículos lo hagan sin importar qué dicen ni cómo ya que podrán apreciar el tiene su propio estilo y hasta envió fotos que pueden ver en este mismo espacio. Acá les va el artículo:
La otra vez le mande un mail sobre el alfajor Lituano y no me presente debidamente, soy Thotila (aunque ya se habra dado cuenta, vale la pena la aclaracion), le envio las fotos sobre el alfajor mencionado en el asunto con algunas anotaciones que creo pertinentes.
Es muy parecido en sabor al Cachafaz de maicena pero tiene (segun calculos mios) un 40% mas de dulce de leche, tiene un peso de 80 grs, casi tan pesado como un Jorgelin (Peso pesado de alfajor si lo hay), para mi este es su pricipal defecto ya que por momentos parece que uno estuvira comiendo una bola de dulce de leche en vez de un alfajor, la galleta tiene una superficie irregular que le da un aire de artesanal, lo mismo sucede con la envoltura (cuidado si los consiguen porque no tiene fecha de vencimiento y el alfajor de maicena suele ser venenoso una vez expirado) como podra apreciar por las fotos.
El análisis pormenorizado de Thotila
Lo que llama poderosamente la atencion es su tamaño, una asombrosa capa de 2,2 cm de dulce de leche, lo que hace una altura total de 3,8 cm, sin lugar a dudas un autentico record Guiness.
Hay que estar atentos a los analisis de doping, porque un alfajor tan grandote lo deben estar pichicateando, a lo mejor estamos ante una ola de alfajores gigantes (no me quiero imaginar cuando hagan La aldea triple).
Tenia ganas de escribir algo gracioso, pero por la hora que es no me da, igual me parece que las fotos ya son graciosas por si solas.
Una cosa que queria comentarle es que yo conosco algunas bandas del movimiento del rock under, y me parece que podria llegar a ser un ambiente propicio si alguna futura reunion alfajoristica se llevara a cabo (un bar chiquito, cerveza berreta y cara, y una banda queremoserloscallejerosaguanteelpesopalabirra en vivo).

Saludos.
Todo los acentos fueron omitidos deliberadamente.

martes, noviembre 06, 2007

Cachafaz de Maizena, no falla

Todos sabemos que hay dos etapas de la vida en las que definitivamente la conducta y el comportamiento de una persona están sumidas en un obsceno caos mental y en la que nos encontramos presos de infinitos y volátiles círculos de confusión y desvarío interminable. Dicho en palabras más terrenales: uno esta más pelotudo que nunca claramente durante la adolescencia y la vejez. Sin embargo son dos estados de pelotudez sumamente distintos, eso queda claro, y ambos hacen surgir en la mente de todos los que rodean a los seres de esta especie una cantidad interminable de interrogantes.
No me voy a ocupar en este momento de los adolescentes, eso queda para más adelante (además puedo robar mucho con ese tópico en otros posts). Los seres que concitan mi atención en este momento son los viejos, y cuando digo viejos no me refiero a las personas mayores en su generalidad si no que hablo de esos gerontes que rozan la chotez y exhiben comportamientos de mierda practicamente en toda actividad. Son esas entidades semi humanas que disfrutan del puro hecho de quejarse por deporte de absolutamente de toda sustancia y ser que exista o se imaginen, como mirar un pasto y decir "que pasto de mierda, antes era más verde" o la vieja chota que baldea la vereda a la mañana y, como no tiene un catzo que hacer, se queda tooooda la tarde vigilándola y cuidando que ningún chico pase en bicicleta y se la manche (esta me pasó). No olvidar además la típica vieja chota que aparece en Crónica luego de un asalto, asesinato o diverso hecho delictivo que sin haber visto nada de lo sucedido (seguramente porque se estaba quejando de lo malo que es el programa de Tinelli que ve todos los putos días) aparece opinando en cámara y contando como fue el hecho, y siempre remata todas sus frases con un "esto pasa todos los días acá, es un desastre, asi no se puede vivir".

Viejo choto o choto viejo?.
Sin embargo estas conductas entran dentro de lo previsible que engloba el chotismo viejeril. Pero hay una conducta a la que suelo asistir diariamente debido a mi ubicación geográfica y no deja de sorprenderme. Vivo actualmente cerca de un cementerio, y más allá de que no adhiero al culto a los muertos (mi familia no me viene a ver ahora que estoy vivo, imagínense cuando este muerto) lo respeto. Sin embargo no deja de sorprenderme ver todos los días incluidos los fines de semana una cantidad impresionante de chotísimos viejos que visitan dicho lugar, pero no como una visita espiritual sino más como si fuera una salida a un parque de diversiones. De hecho uno los ve ahí firmes a las 7 de la mañana (al pedo pero temprano como decían los milícos) con una sonrisa de oreja a oreja cual Pablito Ruiz en una fábrica de morcillas y no pueden esperar a entrar. Uno los ve, entran y dan vueltas por tooooodos lados, caminan, se tiran pedos, hablan solos y con cuanta lápida pueden (que es lo mismo que hablar solo), compran flores, estampitas, muñequitos religiosos y demás pelotudeces en infestos y nauseabundos locales típicos que rodean este tipo de lugares. Como buenos viejos chotos no saben manejar ni saben que existen las cámaras de fotos de mano sino estoy seguro que se juntarían alrededor de las tumbas tipo equipo de futbol y le dirían a otro que les saque una foto mientras dicen "Whiskyyyyyyy".
Que vayan una vez cada tanto te la acepto, pero no entiendo que sentido tiene ir todas las semanas a ver un pedazo de tierra con una lápida. ¿Que pretenden? ¿Quieren hacerle un update de noticias a los muertos? ¿contarles como va Huracán en el campeonato? ¿Están tan cerca de estar ahí abajo que quieren conocer bien a sus vecinos lapidarios? Encontré en una genial y bizarrísima página llamada "Cementerio Virtual" algunas de las razones por las que las personas normales visitan los cementerios, pero en ningún lugar dice porqué los viejos chotos lo hacen. Sin embargo hay un par de razon es que me causaron mucha gracia como "para hacer un picnic" (como no encontré escarbadientes usé un huesito de la abuela para limpiarme) y "para disfrutar del aire puro" (no sabes que bien que huele la tia Bety después de 15 años de muerta).
El poco tradicional packaging transparente

Cambiando radicalmente de tema me voy a dedicar ahora a lo que realmente les interesa a los alfajómanos, es decir mi crítica. Como habrán leido en el título hoy vamos de nuevo con El Cachafaz pero en su variante alfajor de maizena. Antes de eso les quería contar que es increible como después de haber escrito mi crítica de los Cachafaz de chocolate caí en la cuenta de que estos son más famosos de lo que uno pensaba y que poco a poco están llegando a casi todos los kioskos de Capital Federal. ¿Será que mucha gente leyó este blog y salió corriendo a comprarse uno? mmmmm, ojala así sea....Por otro lado también es de destacar la cantidad de gente que aseguró que son "iguales a los viejos Havanna" y esto tiene más sentido al saber que la gente que los fabricaba son en parte los que ahoran se dedican a elaborar los Cachafaces.
Es loco pero en el año y meses que este blog tiene de vida nunca dediqué ni un sólo artículo a los alfajores de maizena. Mucha gente los desdeña y los aborrece por ser en general un bocado díficil de digerir, casi tanto como un disco de Coti Sorokin o Iván Noble por lo que el alfajómano debe disponer de algo líquido para acompañar. Esto es cierto en algunos casos y los que nos hemos topado con uno de esos bien secos hemos tenido que correr rapidamente por un vaso de agua para no morir asfixiados. Pero no todo esta perdido en materia de alfajores de maizena. Antes de hablar de los Cachafaz debo dejar algo bien en claro: los mejores alfajores de maizena fueron, son y serán los que hace mi vieja, he dicho. Los desafío a que me envien otros para hacer una competencia con cualquier otro alfajor y les puedo asegurar que perderán por afano. Dicho esto mi crítica.
Primero como verán en la foto nos encontramos con un packaging transparente en su parte superior, algo sumamente extraño en nuestros parámetros. Ni bien abrimos nos encontramos con un alfajor grande con sus dos capas de maizena y en el centro una capa impresionante de dulce de leche con coco rallado alrededor pero no en cantidad excesiva, podría tener más a mi gusto. Ni bien mordemos nos encontramos con que la capa de maizena es sumamente esponjosa y suave, se desmigaja pero de una manera pareja que no molesta excesivamente por lo que nuestra ropa esta a salvo. En segundo lugar el dulce de leche les puedo asegurar que es uno de los mejores que he probado, es de consistencia compacta por lo que no corremos el riesgo de mancharnos y con una dulzura justa que no empalaga, y me animo a decir que es la capa más grande de dulce que vi en un alfajor. Todo esto hace en conjunto que sea un alfajor terriblemente disfrutable, que no requiere una bebida para bajarlo como tantos otros alfajores de maizena que andan dando vuelta por los kioskos.
De nuevo la gente del Cachafaz nos demuestra que saben hacer las cosas en lo que a alfajores se refiere. Pero esta calidad obviamente hay que pagarla y no hay que sorprenderse de llegar a pagar 2 pesos o más por una unidad de esta belleza. Otra cosa que hay que saber es que no es facil conseguirlos fuera del microcentro y zonas aledañas por lo que los alfajómanos que no esten en este radio de influencia tendrán más dificil llegar a probarlo. Por todo esto:


Lo bueno: todo

Lo malo: no es muy fácil de conseguir, el precio

Calificación: 5 sobre 5