Reviews alfajómanas, hoy expone Alfajor Popularrr

En estos días aciagos somo muchos los que no tenemos más remedio que trabajar duramente en la Capital Federal, mientras otros se cocinan al sol en las playas bonaerenses y de la costa oriental. Uno de ellos es uno de nuestros lectores más fieles, el señor Alfajor Popularrr, quién luego de unos días dando vuelta por el hermoso Uruguay y recordó que como buen representante de la alfajomanía hizo sus análisis de alfajoress uruguayos, sin importar que estaba de vacaciones. Eso es un alfajómano digno, si señores, es por eso que les dejo ahora con la primera parte de sus divertidas crónicas alfajorísticas, contándonos además sus aventuras de forma soberbia.

Les recuerdo amigos alfajómanos que ustedes también me pueden enviar sus relatos y reviews al blog, dando su opinión sobre alfajores ya comentados aquí o alguno que hayan probado en otras partes de Argentina y el mundo. Sin más preámbulos los dejo con el relato del señor Alfajor Popularrr:


  Dilemas alfajorísticos en el Uruguay

Llovizna, viento y frío: así es el recibimiento de la inhóspita ciudad de Chuy. Peor es casarse, dicen. Viendo lo que es la terminal de este pueblo fronterizo, me cuesta creerlo.  Lugar fulero si los hay. Desayuno en una cafetería bilingüe mediante, partimos hacia las playas del departamento uruguayo de Rocha, dejando atrás las tórridas pampas gaúchas…

Alfajor Marley o el caretaje cool
Punta del Diablo es la primera escala. Otrora pueblo de pescadores y balneario hippón, hoy es la avanzada del caretaje en la región. Basta darse una vuelta por el descampado que hace las veces de terminal, y prestar atención al público que se agolpa en las bodegas de los colectivos para subir sus tablas de surf, para comprobarlo. Buscando un teléfono público recaigo en un almacén, donde decido comprar algo para almorzar. Cuando estoy por pagar, veo sobre el mostrador una caja de alfajores: Marley-Alfajores bajoneros. El envase, un celofán transparente con un calco que lo identifica. Fondo amarillo, y las previsibles siluetas de un león con la bandera etíope y una hoja de cannabis sativa.

Un diseño muy taaap, como pueden ver


Suelo desconfiar de las asociaciones automáticas entre el reggae, Jamaica, el rastafarismo, Bob Marley y la marihuana, pero debo decir que no pude resistir la tentación de comprarme un ejemplar. Más allá de la cuota de tilinguería cool de la propuesta (que se puede comprobar en el spot siguiente publicitario y en la gacetilla de prensa disponible en http://www.taringa.net/posts/recetas-y-cocina/8046335/Dulce-reggae_-Alfajores-Marley-_Pal_-bajon_.html)

El Marley se destaca en algo que para mí es fundamental en cualquier alfajor: la personalidad. Ese no-sé-qué que hace podamos distinguir a un alfajor de cualquier otro, aun si lo probamos con los ojos cerrados, y que logra que por más que no sea nuestro alfajor favorito le demos una chance cada tanto. 

Yendo al grano, y admitiendo que al momento del test no estaba bajo el efecto de ninguna sustancia psicoactiva más allá de un café con leche y un paquete de Doritos, puedo decir que el Marley viene con un tamaño interesante, acorde con su precio (unos 20 pesos uruguayos, alrededor de 7 pesos argentinos). La cobertura de baño de repostería no se destaca pero tampoco es mala. 

Pero la posta de este alfajor es el momento del primer mordisco, donde el contraste entre la crocancia de las galletitas y la cremosidad del dulce de leche es realmente sorprendente. Mientras que las primeras tienen un color oscuro, el dulce es más bien claro, y se desparrama hacia los costados con facilidad. Esto último, que en cualquier otro caso sería un problema, debe ser una cuestión menor si tenemos en cuenta la velocidad con el que es ingerido cualquier alimento durante el tan mentado bajón. Un alfajor contundente, que recomiendo a todo aquél que se dé una vuelta por estos pagos. Entonces…

Lo bueno: la combinación entre galletita crocante y dulce de leche cremoso. La personalidad.

Lo malo: Esa misma personalidad es medio careta.

Calificación: 4 alfajores sobre 5




Intermezzo: Misterio en Aguas Dulces

Siete de la tarde en el balneario de Aguas Dulces. Gula zarpada, claramente. Hago la fila en un puestito para comer algo. La pachorra de los nativos para atender a la gente puede desesperarnos, pero debemos mantener la calma. Cavilo entre un alfajor de maicena y una tortafrita. En el mostrador veo unos alfajores de tamaño considerable, en un papel celofán transparente. Una única etiqueta los adorna: AGUA HELADA. Lo enigmático del paquete me deja pasmado. Elijo una tortafrita.



Cadbury: la claudicación de la gilada

En Montevideo hace un calor terrible. Sabido es lo difícil que es dar rienda suelta a nuestra pasión alfajorera en pleno verano, con el calor que maltrata a estos maravillosos discos de sabor. Pero existe una solución para aquellos que no aguantamos la tentación de comernos el alfajor que acabamos de comprar en la calle y ni de casualidad vamos a llegar a nuestras casas para enfriarlo en la heladera: los supermercados, dotados del aire acondicionado necesario para que la mercadería se mantenga en buen estado aún en enero. Preso de un súbito entusiasmo me hago de Cadbury Premium – Extra Dulce de Leche, variedad que aún no he visto en tierras argentinas. Pero como no le doy mucha bola a esta marca, no puedo asegurar nada.

Un embalaje como para llamar la atención de Mirtha Legrand
¿Qué decir de este alfajor? ¿Es rico? Sí. ¿Es grande? Sí, tiene un buen tamaño. El dulce de leche es abundante pero no empalaga y el baño de repostería está bien, pero tratándose de un alfajor Premium no le hubiera venido mal un baño de chocolate de verdad. Sin embargo no me convence… ¿cuál es el problema? Bueno, más arriba hablábamos de la importancia de la personalidad para que un alfajor se destaque, y lo que sucede con este Cadbury es que… es muuuuuy parecido, por no decir igual, al viejo y querido Fantoche. Resulta que el alfajor más concheto termina imitando al alfajor pulenta por excelencia, bajonero sin necesidad de andar aclarándolo por ahí para hacerse el piola.

Lo bueno: es un flor de alfajor, como todos los de Cadbury.

Lo malo: ¡es copiado del Fantoche! 

Calificación: 3,5 alfajores sobre 5 (estaba para más, pero tiene penalización por plagio)


En unos días la segunda parte de esta apasionante aventura........


Comentarios

Gabriel dijo…
Te perdiste el Agua Helada? Una piña de maicena y dulce de leche. Luego necesitás un litro de leche fría para bajarlo.
alfajor popularrr dijo…
no sea impaciente, compadre!
Natalia Alabel dijo…
Genial review Sr. Popularrr!
Tegin dijo…
los caretas del reggae se lo quieren llevar, los caretas del reggae se lo quieren llevar, pero el porro, pero el porro es del metal
Natalia Schump dijo…
el alfajor Marley trae droga? de existir un alfajor llamado Guillote traería polvito blanco?
alfajor popularrr dijo…
natalia a.: muchas gracias!

tegin: suscribo completamente

natalia s.: el marley no trae thc ni nada parecido, sino que apunta a socorrernos cuando sus efectos empiezan a mermar.
Anónimo dijo…
Acá estuvieron los Cadbury premium. Yo los compré en La Plata. Ni muy muy ni tan tan. Habré degustado como 4 así en lo que va de un mes. Nunca más, quizás porque ya no los hacen.
Volví a mi época de los de almidón de maíz, de pana.... mmmm deliciaaa

Goyetero
Dantzari dijo…
Coincido con el de arriba, en La Plata estuvieron. Me parecieron taaaal cual copiados al Fantoche, pero con un dejo borrachito de licor, que al ratito se transforma dejando un sabor cuasi plástico. De extra no tiene nada. Me da la misma impresion qeu el Milka x3 Extra Dulce de Leche, que hace unos años le deben haber cambiado la fórmula porque yo era fiel seguidora y ahora no lo quiero ni ver.
Elisabet dijo…
Gente, a mí también me encanta los alfajores de chocolates y los que se consiguen en Uruguay. Siempre que puedo voy a Uruguay en el Hotel Mantra y al desayuno le sumo unos alfajores regionales deliciosos. Les dejo saludos.