jueves, abril 26, 2007

El blog de los alfajores quiere saber cual fue el peor alfajor que probaste

Los servicios que ofrecen las páginas que miden la cantidad de visitas que uno tiene en su blog son muy útiles por varios motivos. Nos sirve a los bloggers para hinchar nuestros egos y saber cuántas personas por día tienen el placer (o el mal gusto) de entrar y echar aunque sea una mínima mirada a los escritos que a nosotros nos llevó días y días de tremenda inspiración, y ellos leen una oración y dicen "que pelotudez" en medio segundo. Que se le va a hacé, shit happens. Por otro lado también nos sirvepara saber cómo carajo llegaron ciertos individuos, o que catzo estaban buscando muchos empleados mientras simulaban estar trabajando. Si bien yo no pretendo que todo el mundo sea experto en la búsqueda de información en Internet, sigue habiendo cosas que me superan.
Hubo gente que llegó al blog (muchos por suerte) buscando información sumamente útil y esperanzadora como puede ser la pronta separación de ese fatal cúmulo de grasa y ridiculez llamado Turf, haciéndole uno de los más grandes favores a la música mundial y cumpliendo la profecía que dimos hace un par de meses acá. Pero tambien hay gente que llegó a este blog buscando cosas sumamente ridículas, tales como "Guido Gorgati" (¿hay alguien que quiere saber de esta persona?), o "foto del grupo Samba Kipildor", cosa que creo que ni ellos mismos deben tener, pero sin duda alguien que busca "letras de la sonora de bruno alberto", tiene el mismo cerebro que un desodorante Poett. Pero eso no es tanto lo que me llama la atención, sino el hecho de que hay gente que se piensa que buscar info en Google es anotar algo para que un tipo,un señor gordo humano o semi humano se lo busque sin que haya ninguna intervención de computadoras de por medio y tras consultar en voluminosos ejemplares de enciclopedias llenas de polvo ocultas en una vieja biblioteca. Llegué a esa conclusión tras ver que algunas personas llegaron poniendo en el Google "Carajo, como se hace un reporte de marketing?", es decir usando lenguaje coloquial como uno usaría cuando chatea con un amigo, onda "Che, Gugel, me baja' un tema de lo' pibe chorro' me bajá'?". Otro llegó poniendo "quiero saber como se hacen los alfajores de maizena", y seguro que esperaba una respuesta tipo "bueno, querido usuario, te voy a contar como se hacen, podés ver en esta pagina....". Otro que se ganó mi admiración fue el que puso "chotas bien grandes para trolas", me pregunto yo, ¿qué carajo esperaba encontrar? ¿cuál habrá sido su cara al entrar a mi blog?
Para entrar de lleno en lo que planteé en el título de este artículo, quería primero recordar a los que nunca entraron que el post que tuvo más exito en la corta vida de este espacio fue "El blog de los alfajores quiere conocer tu top 3" que pueden encontrar acá. De paso invito a los nuevos alfajómanos que no hayan dejado su voto en dicho top 3 que lo hagan, ya que siguen saliendo nuevas marcas que uno no conoce y el público siempre se renueva como bien dice la Chiqui Legrand. Pero en esta ocasión también quiero plantear una discusión tan o más importante que el top 3. Esta vez este blog quiere saber cual fue el peor alfajor que probaste en tu vida, el más feo, el impasable, el horrible, esa abominación de la naturaleza que con sólo recordar su sabor querés ir a buscar a los que lo fabricaron e introducirles un Fiat 600 por el orificio anal. Esta vez con sólo nombrar uno esta bien (aunque si quieren hacerse una lista allá ustedes).
Aquí estoy yo luego de probar un alfajor Fulbito junto a los chicos de la iglesia a la que concurro todos los días
Para empezar el juego voy a votar yo por el peor que probé en mi vida, que es lejos el "alfajor" Fulbito. Lo pongo entre comillas porque denominar alfajor a esta vomitiva abominación de la naturaleza es hacerle mal al santo nombre que el alfajor tiene entre todos nosotros. Un par de cachos de cartones corrugados pegados con algo similar a la baba de caracol o a la bosta de un equino, espolvoreada con cal que les sobró de una construcción que hicieron en la "fábrica" 12 años atrás. Realmente una desfachatez, un miriñaque, un sucundrule, que exista gente que compre esta basura, que por más que valga 10 centavos cada uno me parece un auténtico robo. Nos deberían pagar a nosotros una indemnización por tan sólo haber pasado cerca de alguna unidad de esta impresentable basura. Deberíamos juntarnos y hacerles juicio por dañar la imagen de nuestra golosina favorita.
Bueno, ese es mi voto, espero el de ustedes. Como premio en esta oportunidad para todos los que voten sortearemos una operación de amigdalas gratis y un calzoncillo usado del cantante de Jóvenes Pordioseros, así que espero los millones de votos en un par de días.

martes, abril 03, 2007

Alfajores Bariloche, un desconocido por estos lados


Hace un tiempo largo que vengo viendo ciertos alfajores que increíblemente nunca probé en mi vida. Si bien es cierto que no tienen mucho tiempo de existencia, mi obligación como crítico de alfajores es probarlos, más allá de mi constante lucha contra los carbohidratos y la grasa abdominal. No tengo exceso de ella, pero hay un par de kilos contra los que vengo luchando y por eso mis cada vez más espaciadas críticas, pero en pos de mis lectores webidentes, cada tanto hago un esfuerzo y me mando un ejemplar de esta noble y suprema golosina.

JAJAJAJAJA!!!!! este pibe quiere adelgazar
comiendo alfajores!!!!!!!
Hoy les voy a comentar un alfajor que probé gracias a la máquina de golosinas que tengo en mi trabajo. Hablo del alfajor Bariloche, un humilde desconocido, que no tiene demasiada presencia y es bastante difícil de encontrar. Nunca antes lo había probado así que la ansiedad por comerlo era mayor a la que tenía por hacer la crítica. Por lo que se hasta ahora existe en su versión negro, y luego de una búsqueda de info en la web, no tuve mayor suerte así que me fijo en los datos del packaging y la empresa se llama “La Nirva”. Encuentro que dicha empresa es la que fabrica los alfajores “Grandote” (que tampoco tuve oportunidad de probar todavía). Si quieren saber más vayan a http://www.productoslanirva.com.ar/. Así que todo es nuevo para mí. Que momento excitante. Iupi.

(Entre paréntesis, la página es mas lenta que De La Rua luego de fumarse tres kilos de marihuana mezclada con Procenex.) (entre paréntesis 2, recomiendo leer la sección “Elaboración”, parece que hubiera sido escrita por un chico de segundo grado mientras tenía un ataque de epilepsia o por el Pity de Intoxicados en su día más inspirado) (entre paréntesis 3, carajo, en ningún lado mencionan el alfajor Bariloche, ¿vagancia del webmaster, un producto maldito o me estan usando como tester gratuito de un alfajor por salir?)

Para cuando me acordé que tenía que sacarle una foto ya había roto el paquete, no se puede todo en la vida
Primero nos encontramos con la sorpresa de que el packaging del alfajor negro es amarillo, un color poco usado en alfajores y que difícilmente relacionemos a un alfajor negro. Sin embargo, ahí esta. Es amarillo. Sin duda. Casi como si uno de los de marketing hubiera dicho “yo lo hago amarillo porque me la banco, porque soy un grosso, porque soy joven y todos ustedes, malditos esclavos, son una manga de incultos, ineptos, estupidos, que no quieren ver mi creatividad, yo los desafío y les muestro que soy algo más que un simple imbécil que estudió marketing, yo veo el futuro, soy el mañana de este país, sin mí este país se va al tacho, soy casi un dios, un ser superior, vosotros debeis adorarme o los destruiré a todos…..”….o quizás vino su jefe y le dijo “che pibe, hacélo amarillo”. Muy probable esta última.

Al abrir el packaging amarillo, un color poco usado en alfajores y que difícilmente relacionemos…….ah perdón, ya dije eso. Bueno como les decía, abro el packaging amarillo, un color…..basta!!! abro el paquete y encontramos un alfajor triple de nobles dimensiones, como hace un tiempo no encontramos en el mercado de los alfajores de clase media. Esta cubierto con un baño de repostería de calidad intermedia, con un toque amargo interesante y que no mancha los dedos. Cuando mordemos nos encontramos con tres galletitas suave y gruesas, que se desmigajan con facilidad. Tienen un color marrón claro y si bien son ricas, encuentro que tienen un exceso de saborizante parecido al limón, que a algunos puede agradar, pero en este caso lo siento que esta muy exagerado. Creo que este exceso distrae al alfajómano que quiere probar algo parecido al chocolate, si bien todos sabemos que no es de chocolate el alfajor. Posee dos capas de abundante dulce de leche, de una textura suave y que no empalaga.

Luego de su ingesta, el sabor se va rapidamente de la boca, y no deja ninguna sensación de pastosidad o de exceso de grasa.Lo que sí deja es una sensación de llenado por lo que uno siente que no gastó en vano y que engañó al estómago por unos minutos. En suma, nos encontramos con un alfajor no muy conocido, que no mucha gente probó y que si bien no es de la mejor calidad tampoco es de lo peor, creo que se encuentra en un justo punto medio. Por todo esto decimos que:

Lo bueno: precio módico y buena calidad

Lo malo: demasiado saborizante de limón

Calificación: 3 alfajores sobre 5